30/5/09

Barça campeón... en tiempos de crisis


El triplete del Barça no es solamente el premio al buen fútbol sino también a una filosofía de sobriedad en tiempos de vacas flacas. El FC Barcelona es la antitesis de su archirival, el Real Madrid, y de su oponente en la final de la Champions, el Manchester United. Ambos rivales habían invertido cantidades exorbitantes en los fichajes de la temporada pasada, muchos de los cuales comprobaron ser grosos desaciertos. El Barça ha seguido apostando por la cantera, desde su técnico Pep Guardiola hasta el chico Muniesa que acaba de hacer su debut. De igual manera, el club blaugrana sigue perteneciendo a los socios mientras que el Manchester pasó en 2005 a manos del magnate estadounidense Malcolm Glazer quien, maneja el club como tal, como un monopolio carente de sentimentalismos; con todo y la insignia de AIG, logotipo de la primera debacle económica del nuevo milenio. Por su parte, el Barcelona ofrece este espacio publicitario en su camiseta a UNICEF, sin costo alguno, y contribuye además a muchas de sus causas humanitarias en los rincones más olvidados del planeta. El triunfo del Barça es reconfortante, particularmente en estos días de escasas noticias halagadoras. Al menos por esta vez se ha hecho justicia poética, ha ganado la disciplina de un fútbol que gravita en torno a la retención del balón, el juego colectivo y la paciencia. Acaso estrategias que deberíamos adoptar para sobrellevar la resaca financiera, producto del exceso de excesos, de pensar que todo se puede solucionar con dinero.

7/4/09

Summer ride

“Do you have a car?”, the old man asked as he approached my table. I instinctively replied “no” as a built-in reaction after so many years of living in the suburbs. He who doesn’t have a car is not just suspect of being poor (what a crime!) but also suspect of having trouble with the law. The old decrepit man asked the same question to two other parties that welcomed him with a rotund negative response in the spirit of both safety and disdain.

The old woman in her flowery dress sitting across the dining area of the fast-food joint felt guilty and said to me “I would give him a ride but I’m a woman, maybe if you come with me…” I did not entertain the idea and looked away. She projected her own loneliness onto the man as she exclaimed “poor man, he doesn’t have any family!” We both looked at how the man walked out the door...he could barely move... hunched over... took a gasp of air...and managed to make it past the door until he collapsed a few steps into his endeavor. It seemed like he had fainted in the middle of a scorching ninety-nine-degree july afternoon, everyone inside the establishment blustered a fake “oh-my-gOd!” and kept about dipping their fries into ketchup. He had just taken a respite, sat down by the well-kept bushes and started coughing. He wiped off his face with a small towel, stood up and made it to the pedestrian crosswalk where he collapsed again but managed to anchor himself to the sidewalk as an ancient vessel with no knowledge of navigation.

He had only advanced half a block on a street with no sidewalks (of course, sidewalks were not part of the suburban design to oblige suburbanites to purchase a vehicle). I caught up with him and offered him a ride as he was sitting on the grass, his arms and legs crossed, as an ancient mystic about to levitate. “Come on grandpa, get on!” He pointed in the direction he was headed, he was just going up the hill to the senior citizen residence by the lake. The old man stunk like urine, excrement, and loneliness combined, as if he had not showered in several days, but his solitude was more palpable. He just stared into the empty space as if he himself was empty in the inside. He had lost his will and joy of living, he walked back to the nursery by inertia, as a habit rather than a preconceived thought. We drove up a steep ramp as we entered the “Active adult facility.” “No wonder you needed a ride” I tried to joke around with no response. He thanked me as he got off the car and asked with a very asthmatic voice: “Do you have a cigarette?”

20/1/09

Inauguración

Hoy ha muerto
el último hombre segregado
Ha muerto un negro anciano
¿se dirá anciano negro?

Se sentaba todas las tardes
a tomar el fresco
en una banca de la ciento
y pico y Amsterdam.

Saludaba al pasar con el
ala del sombrero.
Se le cruzaban las ratas
por sus zapatos lustrados.

Las ratas que lo devoran todo
al igual que los cocodrilos
se comieron a todos
los que odiaban al hombre.

14/11/08

Justice for Marcelo!

A vigil was held tonight near the Patchogue (Long Island) train station where the Ecuadorian national Marcelo Lucero was stabbed to death by seven High School students. This murder is the latest in a series of heinous crimes targeted towards immigrants of Hispanic origin. Nearby Farmingville had been the epicenter of xenophobic policies and attacks a couple of years ago. This past Saturday Marcelo was attacked by a "gang" of seven teenagers who were roaming the streets of the charming village of Patchogue with the premeditation to "jump a beaner".

Now, don't get me wrong. Suffolk county is a place full of hard-working people who have moved away from the city to raise a family and own a home. Although conservative values permeate the politics of the region, a strong feeling of community and the belief that anything is possible with a good education is shared across the board. The one issue that has not been properly addressed is that of labels, in particular those that establish a demarcation between "us" and "them", that is, "illegal", "immigrant", "Mexican" and "Spanish".

These labels produce antagonistic feelings even among the sophisticated, well-traveled, and educated. This reaction is mainly due to the language utilized by the local media (News 12, Suffolk News) and right-wing politicians who bank on the us/them dichotomy to secure votes from hard-working Long Islanders whose only source of information are these unilateral news outlets.

Something has to be done in our schools, community centers, and the local media to either get rid of these labels or deconstruct the inflammatory rhetoric that often times accompanies images of day laborers "loitering" our streets. Phrases like "I hate Mexicans" must be combated by roaring crowds shouting "No more hate" just like the hundreds of people, from all walks of life, who gathered tonight to pay tribute to Marcelo.

This tragedy is an opportunity to build bridges and reach out to "them". We must start to value their hard-work ethic, perhaps the most visible common denominator among all Long Islanders, native or itinerant, English-speaking or not, documented or otherwise. Let us remind our kids that violence only breeds more violence. We must teach our children to fight fear and ignorance with love and compassion.

Que la muerte de Marcelo no haya sido en vano.

17/8/08

Fernando Naranjo y Bernardita me abrieron las puertas de su teatro (Tablaraza) y en menos de dos días organizaron una presentación con todo y nota de prensa en El universo. Rossy Freire y Franklin Cárdenas hicieron un esfuerzo sobrehumano para editar e imprimir el poemario en menos de una semana para que los ejemplares llegaran a Guayaquil la noche del viernes 08-08-08. El recital contó con la presencia de importantes figuras del mundo literario porteño como Jorge Velasco Mackenzie, Miguel Castillo, Carlos Calderón Chico y Sonia Navarro. Para redondear el ambiente familiar asistieron mi prima Gioconda, la tía Pía Solines con los 5 fantásticos (Estefanía, Jorge, Alexandra, Hilda y Natalie) y 'thing #1'. El recital alternó con una serie de preguntas que me pusieron a prueba. Mi excelentísima mentora y amiga Marie-Lise Gazarian tocó cada coyuntura de mi sensibilidad poética con su talento inigualable en el arte de la entrevista.

Ya en las alturas de Quito nos recibió como siempre Fernando Balseca, nuestro entrañable fratello de la Isla Larga. Nos desconstruyó la historia geográfica del Ecuador y nos llevó a parar un huevo sobre un clavo en la línea equinoccial que trazaron los Quitus-Caras. Por la noche nos encontramos con Franklin Cárdenas en la toma de posesión del presidente de la Casa de la Cultura y tuvimos el placer de conocer a figuras de la talla de Jorge Dávila y Fabián Guerrero. Luego salimos a dar un paseo por el centro histórico con la familia de Franklin, presenciamos el cambio de guardia y salió el Presidente Correa a saludar a Nieves por tratarse de su primera visita al país.

Al siguiente día, entre el sol incesante y el granizo visitamos la Catedral y la Iglesia de la Compañía de Jesús en compañía de Fernando B., Maritza, Marie-Lise, Pía y Estefanía (todos con sombrero de paja toquilla). El día culminó con la ponencia de la profesora Gazarian sobre la cosmovisión de Benjamín Carrión y Jorge Carrera Andrade hermanados por el vínculo fraternal con Gabriela Mistral. De ahí nos despedimos, volvimos a Guayaquil a recoger los libros, a despedirnos de los amigos y familiares que aún me quedan en la patria chica y del manglar que sostiene los recuerdos.

Aún tenemos pendiente la visita y presentación del poemario en Riobamba, visita de la que ya tenemos el recuerdo. Mil gracias a todos por compartir momentos tan entrañables con Nieves y mi yo-personal.

24/5/08

Jornaleros (2006)

Se visten las sombras de amanecer
dan pasos bajo el anonimato de sus viseras
por la vereda de la incertidumbre.
Alguna vez tuvieron carnet de identidad
su patria es ahora un día incierto,
su hogar es un rincón a la interperie,
hijastros ancestrales del barro y del maíz.

Día a día,
en una esquina del norte
aguardan las sombras a que un dedo,
barita mágica, los contrate: tú, tú y tú
al balde de la camioneta, carroza
imaginaria de un cuento que no es
cuento y del Hado que no es padrino.

Las sombras dejan huellas en el teléfono
del locutorio y sobre el recibo firmado,
testimonio informal de una jornada sin fin.
Sombras doloridas y gastadas se
disipan al atardecer bajo puertas anónimas
con pellejos de sol en sus manos
quemadas, llenas de grasa, polvorientas.

En una esquina del norte, esperan los jornaleros,
a que una mano les convide un poco más de luz,
para evitar que se desollen sus sombras.
No es una mano invisible, ni el lomo de Atlas,
lo que sostiene el peso del mundo.

9/2/08

La Muerte

En la época medieval los conceptos del amor, la fortuna y la muerte eran representados mediante alegorías que permitían visualizar tales ideas en ilustraciones e iluminaciones. Con el transcurso del tiempo, la calavera esquelética se fue revistiendo de un manto negro con capucha y se armó de una hoz con la que era capaz de separar el cuerpo del alma en cualquier momento. Ya en los tiempos modernos la muerte ha tenido representaciones antropófagas como en el caso de Hannibal o hasta lúdicas como en la saga de Chucky el muñeco diabólico. En No Country for Old Men (2007) Anton Ghigurh (Javier Bardem) es parte alegoría, parte encarnación lúdica de la muerte. Con su peinado ridículo de "Dutch boy" con flecos de cuáquero (quaker) y su chaqueta vaquera de postguerra (la segunda) nos da la sensación efímera de que nos va a perdonar la vida, pero como todos sabemos, tarde o temprano llegan los heraldos negros que arrasan con todo. Es quizás este aspecto cotidiano, el peinado inofensivo y la cómoda chaqueta que todos alguna vez hemos llevado, lo que nos permite acercarnos al personaje sin temor hasta que lanza la moneda al aire y nos damos cuenta de que la Fortuna (otra alegoría) nos ha abandonado.

26/1/08

Arte Poética

No fue sino hasta ayer que noté la presencia del zanate.
Omnívoro, omnipresente picoteando la ventana del ahora.
Quiscales en el techo, en el tendido eléctrico, en la puerta
del buzón, sobre la punta del paraguas, sin lluvia.

Del pico de un pájaro retoña otro pájaro,
caen al suelo y brincotean como si fueran de cuerda.
Sus huellas son todas las hojas del otoño,
crujiendo bajo la ceniza decembrina de la nieve.

No es poesía el azulejo entre doscientos zanates
sino los zanates picoteando al mismo tiempo,
los residuos de todos los excesos del verano.

Las aves alzan el vuelo al ras de mi ventana,
se fueron a esperar sobre las ramas peladas;
hojas negras de cabezas azules que anticipan
el momento de mi ausencia.

Un gorrión aguarda en la puerta del tren a punto de partir.
Una paloma da un paso en falso y se desploma.
La cola del zanate no es abanico, como el abanico
nunca podrá graznar como zanate.

No fue sino hasta ayer que supe el nombre de este pájaro
corriente, mal agüero, presagio clarinero del retorno,
recolector de ayeres incompletos, vigilante
sobre la punta de un atardecer, con aguacero.